Tras pasar casi una semana en Florencia puedo constatar que hice bien en no rechazar la plaza. La ciudad, pese a que me quede muchísimo por descubrir y por andar, es preciosa.
Ha sido la primera vez que el mapa de las calles de Firenze se ha convertido en mi verdadera brújula y guía (pese a que incluso con éste delante, he tenido que ir preguntando). Cuesta mucho escribir sobre algo que realmente no sabes lo que es ni cómo es, solo lo sientes y te dejas llevar: la libertad más desorientadora que jamás había experimentado. El no saber qué hacer porque lo puedes hacer todo.
Una pared en blanco, sin esquinas ni fondo, pero rebosante de frenesí e ilusiones.
lunes, 13 de febrero de 2012
sábado, 7 de enero de 2012
"Quatre peces per a piano i violoncel" Op.7 n.3 (Anton Webern)
Feia molt de temps que una peça de música no em feia sentir tant. És molt difícil traduïr en paraules el que m'evoquen aquest joc de notes de violoncel, piano i silencis. Et trasllada, si més no, al lloc més negre de la teva innocència, a tot allò que desconeixes de tu.
L'Anton von Weber va ser un compositor austríac (1883-1945). Va formar part de la Segona Escola de Viena. Se'l reconeix per ser un dels exponents del dodecafonisme i per les seves innovacions en quant a la organització sistemàtica de l'altura, el ritme i la dinàmica. El seu estil musical seria conegut, més endavant, com el serialisme.
Tanmateix, l'audició, deixa en estat hieràtic a l'oient, difícil d'explicar amb paraules. Trasllada a l'individu a la tristesa més humana, però alhora, és una guia pel retrobament amb un mateix. L'obra deixa espai per a la reflexió mitjançant el binomi silenci-so i fins i tot, et convida a entotsolar-te gràcies a la seva bellesa i als seus moments letàrgics aconseguits pel silenci.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Fum, Fum, Fum...
Deixar-se emportar, anar empassant tota la merda que ens ve i ens vindrà a sobra. I què fer? Protestar, protestar i protestar. Però arriba un punt en que tots els teus reclams i anhels comencen a esbaïr-se. Tot t'incomoda, et molesta. I aleshores, et fons en el teu dia a dia. En les teves històries egoïstes, per què a vegades, ser així és l'únic camí per suavitzar la impotència de la teva lluita.
Enmig d'aquest mar pesat i cínic que és el nadal, un pensa que és més feliç si passeja pels carrers plens de llumetes i amb aparadors plens de llums per a no pensar. Però la realitat més dura i poruga arriba el dia 1 de gener. Amb més gent al carrer, sense casa, amb menys drets universals, amb un sou de merda, amb els preus alts. I amb els teus mals de caps diaris; uns sentiments que no gosses expressar, el sexe, l'apreci, l'amistat.
La vida, al cap i a la fi, són una sèrie de mal de caps, però que et fan sentir viu i els estimes.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Aire
Tus sentimientos se esparcen y disuelven en
miles de destellos por todo tu alrededor. Ha sucedido lo que andabas tiempo
evitando: caer en esa amalgama extraña y ambigua, que poco a poco te absorbe hacia
dentro. ¿Qué por qué no quería? Porque es cuando menos libre se siente uno,
porque no actúa bajo sus directrices sino bajo las que éste sentimiento te lleva, de forma locuaz e impulsiva y te arrastra. No
es algo malo, pero simplemente de tanto cerrar puertas he entrado sin querer en
el gran hall. Es el comienzo del todo y de la nada. Algo que nos une pero que a
la vez, nos separa.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Nostalgia
La nostalgia o la añoranza siempre se ha relacionado (o casi siempre) con la tristeza. Con el sentimiento de pena o melancolía que siente una persona al recordar una vivencia pasada, una persona o simplemente, algo que ha dejado atrás pero que su rastro sigue latente.
Para mi no es solo tristeza, es recordar, mientras se me eriza el bello y el lagrimal enciende el intermitente, momentos en los que he sido tan feliz que realmente me produce un destello de confusión pensar que no los volveré a repetir.
Sigo con el imperativo de que sentir dolor, añoranza, tristeza, alegría o cualquier sentimiento, siempre es símbolo de estar vivo, de que no te hundes en la espuma de los días y te dejas llevar por el pesimismo, la crudeza y insensatez de un mundo que se está carcomiendo a él mismo.
Para mi no es solo tristeza, es recordar, mientras se me eriza el bello y el lagrimal enciende el intermitente, momentos en los que he sido tan feliz que realmente me produce un destello de confusión pensar que no los volveré a repetir.
Sigo con el imperativo de que sentir dolor, añoranza, tristeza, alegría o cualquier sentimiento, siempre es símbolo de estar vivo, de que no te hundes en la espuma de los días y te dejas llevar por el pesimismo, la crudeza y insensatez de un mundo que se está carcomiendo a él mismo.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Estética Musical
“¡Qué cosa sublime no es la música, tan sublime como
profundo e inescrutable es su misterio! ¿No vive acaso en el espíritu mismo del
hombre? […] ¿No lo colma de dulcísimas imágenes oníricas, arrastrándolo a una
vida diferente, luminosa, ultraterrena, donde el hombre encuentra refugio de
las deprimentes penas de este mundo? […] Sí: una fuerza divina lo invade
entonces. Y quien se abandona con infantil pureza de sentimientos a las
solicitudes de la fantasía, aprende a hablar el lenguaje del romántico, mundo
sin explorar de los espíritus, y evoca inconscientemente (como el aprendiz de
brujo cuando lee en voz alta en el libro mágico del maestro) hileras de ángeles
y de demonios maravillosos, que se mueven alrededor del mundo como aéreos
séquitos de danzantes, suscitando una palpitación de infinita nostalgia que
nadie alcanza a percibir”.
E.T.A HOFFMAN (1766-1822)
¿Y para mí?
viernes, 28 de octubre de 2011
Humo
Llevaba demasiado tiempo sin sentirme así. Ya lo echaba de menos. Sentirse una maldita montaña rusa, pensar que puedes quedarte colgada en cualquier curva, en cualquier desliz y zas! Se acabó lo que se daba.
Puede parecer que me guste el sufrimiento, pero a veces, es una forma de darte cuenta que estás realmente viva, que puedes darte cuenta de todos los alfileres que te clava poquito a poco la vida y esgrimir en un pequeños suspiros tu dolor a la vez que sonríes de una manera alborozada, casi sin darte cuenta. Esta sensación me ha acompañado desde hace años y uno le coge cariño a sus imperfecciones y a sus congojas.
¿Qué contrariedad, verdad? That's life.
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